“Stefan Zweig, la tinta violeta”, de Jesús Marchamalo

Stefan Zweig vivió al menos dos vidas: una sin guerra, acomodada (escritor de éxito, viajero cosmopolita, humanista, coleccionista de cultura), y otra con guerra, desesperante (escritor que que ha de ver cómo queman sus libros, apátrida, exiliado. Humanista hasta el final).

Tras vérselas con Pío BarojaFranz KafkaFernando PessoaKaren Blixen y Virginia Woolf, el ya clásico tándem formado por Jesús Marchamalo (texto) y Antonio Santos (ilustraciones) sólo necesita una miniatura editorial de apenas cuarenta y siete diminutas páginas para trazar aquel recorrido vital de manera ejemplar. Escritura serena y precisa, ajena a la hagiografía, para una historia brutal. Ilustraciones en blanco y negro de trazo duro.

Cada vez son más los que ven en Stefan Zweig al humanista que necesitamos en estos tiempos inciertos. Para los que aún no le han leído, este texto es una manera excelente de acercarse a su figura y pensamiento. Para los que ya son seguidores, es desde ya libro de cabecera.